lunes 23 de mayo de 2011

No sirvo para ser sencilla.

- ¿Hasta donde me querés?
- De los pies a la cabeza.
- ¿Y si tengo el pelo para arriba?
- De los pies a la punta del pelo entonces.
- ¿Y a lo ancho?
- De hombro a hombro.
- O sea, que cuando engorde y tenga la cadera más ancha que los hombros ¿No me vas a querer más?
- ... De la cadera derecha a la cadera izquierda también. Y de la espalda al pecho.
- Y cuando engorde y la panza sea más grande que las tetas ¿No me vas a querer más?

miércoles 18 de mayo de 2011

Tirano

Soy una persona muy caprichosa. Muy. Tengo la inmensa suerte de trabajar y ganar lo suficiente como para hacerme cargo de mis caprichos, aunque satisfacerlos signifique no comprarme bombachas durante un mes (y eso, en mí, es una eternidad de sacrificio).
Cuando era chica no era así. Era considerada con la gente y mis intereses no eran para nada materiales. Pero crecí y descubrí lo que es tener un sueldo.
Tener un sueldo para mí era todo, por mínimo que fuera. Era poder, y no en el sentido de tener el chupetín por el palito, sino en el sentido de ser capaz. Poder adquisitivo, poder adquirir, poder.

Dicen que todos tenemos un niño interior. A mi niño interior le encanta jugar, sobre todo a cambiar de roles. ¿Será por eso que es niño y no niña? ¿Será que no tiene nada que ver con la niña que fui? ¿Será por eso que ahora me exige que deje los caprichos de lado?
¿Será ése otro capricho?

viernes 13 de mayo de 2011

Me siento MAL

Me siento mal y agregué pastillas a mi repertorio. Una que es enorme e intragable, pero dulce, y tiene drogas impronunciables. Las otras son las de siempre, las que ni las sentís hasta que dejás de tomarlas.

Me siento mal y quiero dejar de tomar porquerías, pero eso sólo derivaría en sentirme más mal.

Justo cuando mi única meta y toda mi ansiedad estaba puesta en estar bien.